ROTULADORES GRAFFITI
Rotuladores para graffiti: de la firma a la pieza
En graffiti, el rotulador cubre el hueco entre el spray y el lápiz: da precisión donde un spray es demasiado ancho, y aguanta en la calle donde un rotulador de oficina se borraría en un día. Esta categoría reúne los rotuladores de pintura que se usan habitualmente para firmar, hacer throw-ups y rematar el detalle de una pieza, con tinta de pintura pensada para superficies no porosas y exteriores.
Encontrarás formatos de recarga en varios grosores, pensados para trazo continuo y relleno, y formatos con punta de esponja para cubrir más superficie de una vez.
Qué rotuladores hay en esta categoría
Para tag y firma rápida, los formatos de recarga con punta fina o media dan el control necesario para que la letra se reconozca incluso a mano alzada y con poco tiempo.
Para throw-ups y relleno de letras grandes, un formato de recarga en un grosor amplio o un formato con punta de esponja avanzan mucho más rápido que una punta fina, cubriendo de una pasada lo que con punta fina llevaría varias.
Y para el remate final de una pieza (contorno, brillos, detalle sobre la pintura ya seca), conviene volver a una punta fina de precisión en vez de forzar un formato ancho.
Si quieres entender mejor las distintas químicas de tinta que hay detrás de estos formatos (base alcohol, base agua), en rotuladores permanentes está el desglose completo por tipo de tinta.
Rotulador o spray: cuándo usar cada uno en una pieza
El spray sigue siendo la herramienta principal para fondos y grandes superficies, pero el rotulador entra en juego justo donde el spray pierde precisión: contornos definidos, letras pequeñas dentro de una pieza grande, firmas y detalles que no admiten el margen de error de una boquilla. Muchos writers combinan ambos: spray para el grueso del trabajo y rotulador de pintura para todo lo que tiene que quedar nítido.
Dentro de los rotuladores de recarga, el formato conocido como chorreador merece mención aparte: además de rellenar, permite controlar el flujo de tinta con la presión del bote, lo que se aprovecha tanto para relleno rápido como para el efecto de goteo intencionado que se ve en muchas piezas. Puedes ver el resto de formatos de este tipo en chorreadores y squeezer.
Qué superficies aguantan mejor este tipo de rotulador
No todos los soportes que se pintan en la calle se comportan igual, y elegir bien según la superficie evita que el trabajo se estropee antes de tiempo. El metal (persianas, contenedores, vagones) y el cristal son de los soportes que mejor aguantan una tinta de pintura, porque no absorben el color y dejan que se quede en la superficie de forma uniforme. El hormigón y el ladrillo, al ser porosos, «chupan» algo de tinta en el primer contacto, así que suele hacer falta más producto o una segunda pasada para conseguir el mismo nivel de opacidad que en metal.
También conviene ser realista con el paso del tiempo: como cualquier pintura expuesta al sol de forma continuada, el color pierde intensidad con los años, más rápido en tonos vivos que en negros o blancos. Eso no es un defecto del rotulador, es lo que le pasa a cualquier pintura de exterior, y forma parte de por qué el graffiti en la calle es un medio que cambia con el tiempo.
Si el proyecto va a estar en un soporte especialmente exigente y quieres el máximo de resistencia disponible en la tienda, conviene revisar también rotuladores de pintura, donde se explica la diferencia entre las distintas químicas de tinta con más detalle.
Envío y compra sencilla
Elige el rotulador de graffiti según el trabajo que vayas a hacer (firma, relleno o detalle) y complétalo en la misma compra. Lo recibes en 24-48h si pides antes de las 15:00h de lunes a viernes.