CHORREADORES Y SQUEEZER
Qué es un rotulador chorreador (squeezer)
Un chorreador, también llamado squeezer, es un marcador de recarga con un depósito flexible: el color no sale por gravedad ni por capilaridad como en un rotulador normal, sino que se controla apretando el bote, lo que regula tanto la cantidad de tinta que sale como la velocidad del trazo. Esa es la diferencia real frente a un rotulador convencional: el flujo lo decides tú con la presión de la mano, no solo con el movimiento de la punta.
En esta categoría encontrarás chorreadores en varios grosores de punta y también en formato dabber, con punta de esponja en vez de punta rígida, pensado para aplicar más producto de una vez sobre superficies grandes o irregulares.
Para qué se usa un chorreador en graffiti
El uso más directo es el relleno rápido de letras grandes: al controlar el flujo con presión, un chorreador cubre superficie mucho más rápido que un rotulador de punta fija, sin tener que repasar tanto.
El segundo uso, y el que le da nombre a la categoría, es el efecto de goteo (el «chorreado»): presionando el bote y dejando correr la tinta de forma controlada se consigue ese acabado de gotas que baja por la letra, muy característico en piezas de graffiti y que resulta muy difícil de replicar con un rotulador de punta fija convencional.
Y en formato dabber, la punta de esponja funciona bien para dar textura o cubrir zonas irregulares donde una punta rígida dejaría marcas de repaso.
Si buscas un enfoque más general sobre rotuladores para graffiti (firma, throw-up, pieza), en rotuladores para graffiti tienes el resto de formatos pensados para ese uso.
Recambios: la parte que menos se cuenta de este formato
Precisamente por ser un sistema de depósito y no un rotulador sellado, el chorreador está pensado para durar: cuando se gasta la tinta, se recarga; y cuando la punta se desgasta o se daña, se cambia solo esa pieza en vez de tirar el marcador completo. Esta categoría tiene su propio filtro de recambios, así que si ya tienes un chorreador y solo necesitas reponer una pieza, puedes filtrar directamente por eso en vez de buscar el marcador entero de nuevo. Este mismo sistema de recambios y versiones vacías se explica con más detalle en rotuladores profesionales, que comparte buena parte de esta filosofía de mantenimiento.
Cómo controlar el efecto chorreado paso a paso
El resultado de un chorreador depende casi por completo de cómo se maneja la presión, así que merece la pena explicarlo con algo de detalle en vez de darlo por hecho. Para relleno rápido y uniforme, conviene mantener una presión constante y moderada, moviendo el marcador sin pausas: parar con el bote presionado es lo que suele dejar manchas o acumulaciones de tinta. Para el efecto de goteo intencionado, la lógica es la contraria: se aplica una presión más fuerte y breve en el punto de partida (arriba de la letra o la forma) y después se deja que la gravedad haga el resto, sin seguir presionando mientras baja el chorreo.
La distancia y el ángulo también cambian el resultado: sujetar el marcador más perpendicular a la superficie da un chorreo más controlado y vertical, mientras que inclinarlo genera un goteo más irregular, que en piezas de graffiti se busca a veces precisamente por ese aspecto menos uniforme. Como con cualquier técnica de presión, conviene probar primero sobre un recorte o una zona poco visible antes de aplicarlo en el trabajo final, sobre todo si es la primera vez que se usa un chorreador.
Si además de controlar el flujo por presión necesitas reponer la punta con el uso, en puntas de recambio están las piezas compatibles con este formato.
Envío y compra sencilla
Elige el chorreador según el grosor de punta y el efecto que busques (relleno, goteo o textura) y complétalo en la misma compra. Lo recibes en 24-48h si pides antes de las 15:00h de lunes a viernes.